Recreación de los Tercios en Jaca

La Ciudadela de Jaca y sus Tercios

Tiburcio Spannocchi

Tiburcio Spannocchi nació en la Toscana. El Ducado de Toscana era aliado de la Monarquía Hispánica a quien debía haber consolidado su status dentro de los estados italianos que componína la península Itálica. Esa relación favorece que oriundos de aquellas tierras, como Spanocchi, sean aceptados para trabajar en la corte española, en este caso, como ingenieros.

El trabajo desempeñado por Tiburcio es amplio y de calidad en todos los territorios de la Monarquía: la península, las islas, el continente americano,…

En lo que respecta a Jaca, previamente a la empresa de Inglaterra de 1588 (Guerra de las Armadas 1585-1604), Spannocchi elevó un informe al rey en el que consideraba que todo estaba a favor de España (razón, barcos, hombres, capitanes), y aconsejaba sobre detalles de ejecución y medios de la expedición.

 

Potenciales Enemigos de España

En ese mismo informe hace un repaso de los potenciales enemigos de España y de los lugares donde ésta podía ser atacado (Pirineos, Flandes, Milán). El informe se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid (Manuscrito número 979, en italiano, traducido al español en el manuscrito número 1750 (6 hojas a partir del folio 418) con el título “Discurso del cavallero Spanoquio y exhortación para la empresa de Inglaterra Al Potentísimo Rey Philipe 2°”. De hecho solicitó formar parte de la expedición, pero se le denegó. Su hermano Mario participó en ella, muriendo en la misma.

Es en 1592 cuando le encontramos inmerso en el estudio del sistema defensivo de la frontera de Aragón con Francia. Sus trabajos se materializaron en los planos de la ciudadela de San Pedro, en Jaca, elemento fundamental de la linea defensiva. También trabajó en el proyecto de fortificación de la Aljafería, en Zaragoza, y en el reconocimiento de los pasos fronterizos de Canfranc, Benasque y el Valle de Arán.

El 15 de abril de 1601, con 60 años y gracias a las gestiones del Duque de Lerma, el rey Felipe III le concedió el título de Ingeniero Mayor de los Reinos de España.

La Ciudadela de Jaca

Esta fortificación, de planta pentagonal, conserva todas y cada una de sus partes características: foso, baluartes, escarpas, cuarteles, polvorines, túneles… además de una hermosa entrada a la que se accede mediante un puente levadizo.
Spanocchi eligió para la construcción unos terrenos extramuros de la ciudad de Jaca, conocidos como Burnao.
El modelo para el Castillo de San Pedro corresponde ya a los nuevos esquemas de arquitectura militar derivados del uso de la artillería, en la que predominaban los muros más bajos y gruesos, con taludes y emplazamientos específicos para cañones y otras bocas de fuego. 
 

Las obras comenzaron a mediados de 1592 y un año después ya estaban prácticamente finalizados los trabajos del exterior, a falta de su revestimiento con piedra sillar. En el interior se habían levantado los cinco cuarteles que albergarían a los 300 hombres de la tropa.

De Felipe III a la Actualidad

En 1613, ya bajo el reinado de Felipe III, se concluyó la portada de acceso. Sin embargo fueron más lentas las obras de excavación de los fosos y otros proyectos colaterales.

En torno al inmenso patio central se alinean los edificios destinados a albergar la guarnición, oficinas, almacenes y pertrechos, organizados en cinco manzanas paralelas a las cortinas o murallas. En el interior se encuentra también la capilla castrense de San Pedro, edificio barroco con portada de piedra construido en la segunda mitad del siglo XVII.
 
En la actualidad las Unidades militares de  Jaca mantienen su presencia en el castillo y  un Consorcio formado por el ministerio de Defensa, la Diputación General de Aragón, la Diputación Provincial de Huesca y el Ayuntamiento de Jaca se encarga de potenciar el valor cultural del castillo  y gestionar las actividades relativas a su conservación, restauración y revitalización.

Los Tercios

El tercio era una unidad militar del Ejército español durante la época de la Casa de Austria. Los Tercios fueron famosos por su resistencia en el campo de batalla, formando la élite de las unidades militares disponibles para los reyes de España de la época.

Los tercios fueron la pieza esencial de la hegemonía terrestre, y en ocasiones también marítima del Imperio español. El tercio es considerado el renacimiento de la infantería en el campo de batalla, comparable a las legiones romanas o las falanges de hoplitas macedónicas.

Los Tercios españoles fueron el primer ejército moderno europeo, entendiendo como tal un ejército formado por voluntarios profesionales, en lugar de las levas para una campaña y la contratación de mercenarios usadas típicamente en otros países europeos.

El cuidado que se ponía en mantener en las unidades un alto número de “viejos soldados” (veteranos) y su formación profesional, junto a la particular personalidad que le imprimieron los hidalgos de la baja nobleza que los nutrieron, fueron la base de que fueran la mejor infantería durante siglo y medio. Además, fueron los primeros en mezclar de forma eficiente las picas y las armas de fuego (arcabuces).